Una pareja de dos nos compra un televisor de 40" de ultimisima generacion. El televisor, un SONY, no llevaría ni una semana en la tienda, junto con otros 10 igales que habiamos adquirido para paletizarlos.
Al dia siguiente de la compra, mi compañera de informacion me llama alarmandome sobre el hecho de que esos clientes se encontraban en el mostrador con la pretension de devolver la tele, argumentando la manida frase de que "no se ve bien". Le digo que la encienda, que la pruebe y que, de ser cierto el mentado fallo, que les diga que se la cambiamos sin problemas (pese a que el 99,99 % de los fallos son achacables a una defectuosa recepcion de la señal de antena).
A los dos minutos me vuelve a llamar.
El televisor, efectivamente, no se veía bien, y la causa es, por desgracia, una rotura interna de la pantalla.
Raudo, me presento en el citado mostrador.
La tele, encendida sobre el mismo, tenía un evidente castañazo interno en el panel.
Aturdido, pregunto a la pareja si saben algo de ese golpe. Me dicen que no saben nada del asunto, que la tele venía así, que si soy de Cuenca y que no la quieren.
Me acerco otra vez al aparato. Intranquilo, lo miro y lo remiro con lupa. No lo veo claro.
El embalaje está en perfecto estado, lo cual me induce a pensar que, a lo mejor la fractura proviene de cierta presion ejecutada por las manos inexpertas de la pareja. Les consulto sus pretensiones (yo pensaba que lo único que me iban a solicitar era un cambio de tele) y mi nivel de inquietud asciende trece peldaños: no desean la tele, ni la misma nueva ni otra distinta, ni de otro tamaño. Solo quieren la devolucion integra del dinero.
El asunto cada ver se plantea más turbio.
Les hago participes de mis dudas. ¿Si ayer deseaban, anhelaban, querían, una tele, como es que hoy, un día despues, ya no conservan ese objetivo?.
La peregrina respuesta que me dan es que son de fuera (una localidad que dista ¡¡10 km!!), que les parece grande (tengo 70 televisores mas pequeños donde elegir) y que no tienen tiempo en ese momento de seleccionar otra.
Sigue sin cuadrarme el asunto.
Llamo, por via de urgencia, al proveedor y le narro el incidente. El astuto pollo me dice que apage la tele y que acerque mi hocico a la pantalla a la busqueda de algun evidente rastro de golpe externo, el cual demostraria la participacion de ambos en el entuerto.
Lo hago pero, muy a mi pesar, no atisbo nada.
Los minutos pasan y mi nerviosismo aumenta con ellos. No sé que hacer. Vuelvo a preguntar a los clientes, esta vez de forma más directa y utilizando la palabra sinceridad ecuménica, si le han dado algun tipo de golpe o presion a la pantalla. Siguen negandolo, presionando esta vez a mi menda para que les devuelva ipso facto la pasta.
Alguien dijo una vez que todo individuo con patas es inocente hasta que se demuestre lo contrario y, dado que la habian comprado el dia anterior, y que, aparentemente, no podía incriminarles de ninguna forma, al final claudico y les devuelvo el dinero contante y sonante.
Al instante, desaparecen ambos, cogios de la mano, por el parquin del exterior de la tienda.
Y la duda, la pavorosa duda, sobrevuela sobre mi cabeza. ¿Me habran dado gato por liebre? ¿Tendrá gato encerrado este asunto?
La solucion ,cuando intente devolver yo la tele al proveedor.
Un saludo a todos (pareja problematica incluida)



7 comentarios:
¿El numero de serie no coincide con el vendido quizá?
Opino lo mismo que cafre.... no será otra tele igual pero con s/n diferente... ¿¿??
Ya nos dirás..
Yo también había pensado lo del numero de serie, de hecho al llamar al distribuidor, pensaba que te diria justo eso. Parece lo mas logico en estos casos.
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Desde hace mucho tiempo, y aunque ahora ya no vendemos casi material en nuestro negocio, en las facturas se incluye el número de serie del aparato que se vende y nos quedamos con una fotocopia de la tarjeta de garantía.
A mí también me suena a eso mismo.
Pues hombre, yo considero que le das muchas vueltas al asunto.
Si yo me llevo una tele de una tienda, la tele llega a mi casa y no me va con la mesa, o no me cabe en el hueco del mueble, o algo por el estilo, la devuelvo, y si me interesa otra tele de las que tienes en exposicion que si me valga y que tenga calidad/precio similar me la llevo, pero si no es el caso, simplemente quiero que me devuelvan mi dinero.
No me parece bien que me mareen la perdiz durante media hora para devolver un articulo, la verdad.
se ve muy mal tu desconfianza no todos los clientes son ladrones bueno un saludo y no te preocupe total el provedor tendra que responder. pa que tanto dolor de cabeza
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